viernes, 18 de noviembre de 2011

Como dos gotas de agua


En mí pasado universitario, 5 años en la Universidad de Granada, asistí en dos ocasiones al acto de apertura de curso en el Aula Magna. El acto era de extraordinaria belleza, en el que confluía el ritual del desfile de catedráticos de las Facultades vestidos con su toga negra y los colores de la muceta y el birrete distintos según la carrera del docente, la lección magistral o conferencia inaugural del curso expuesta con magisterio por el catedrático de turno y concluía con el canto del himno universitario Gaudeamus por el coro de la Universidad.

No quise dejar pasar la oportunidad de asistir al acto de apertura del curso académico en el Campus de Ontinyent de la Universidad de Valencia el pasado día 8 de Noviembre, con el atractivo añadido de la conferencia inaugural a cargo del periodista Fernando Delgado y el título “La crisis y la mala educación”. Creo que fue un acontecimiento digno y sobrio merecedor del título acto académico. Tampoco hubo atisbo de promover un acto político en las formas, lo cual agradezco, aunque no así en las intervenciones del alcalde y del presidente de Caixa Ontinyent, muy sutiles, quizás efectistas, que allí hicieron acto de presencia: los modelos del pensamiento contemporáneo están en crisis, los que deben mostrarnos el camino no lo encuentran, el futuro es nuestro, el único accionista de la Caixa es la sociedad, revisar el modelo económico y productivo, día histórico en el camino, etc, etc, etc. En la jerga cotidiana podemos decir que allí se anunció a bombo y platillo la cesión del uso del Colegio Luis Vives a la Universidad y construir un nuevo aulario que amplíe las instalaciones. La prudencia vino de la mano del Rector Esteban Morcillo al reconocer que la dificultad económica pueda ser el freno o impedimento a la buena disposición.

Con más pompa se anunció la construcción, hace cuatro años, de un Hospital comarcal, por supuesto en Ontinyent, en plena campaña de las municipales y, como en esta ocasión, los medios de comunicación han hecho de impecable caja de resonancia.
Los fondos eran de la Generalitat y fue un buen aliciente para la campaña. También los fondos para construir el aulario de la Universidad son de la Generalitat. Como en la promesa del hospital, se ha cedido los terrenos para construir el aulario, para el que también se ha solicitado la licencia de obras, igual que se solicitó para construir el hospital.

Pero ¿de qué fondos estamos hablando? Hace cuatro años los políticos no quisieron reconocer la crisis que se nos venía encima. Entonces, sin  dotación presupuestaria se anunció el hospital. La presión de la alcaldesa no tuvo sus frutos porque cuando el gobierno de la Generalitat quiso asignar fondos para la construcción del hospital fue demasiado tarde: la deuda contraída por la Generalitat nos hipotecaba a los valencianos para varios años. Hace un año supimos que el Hospital Comarcal no se construiría. Y la economía ha empeorado.

¿Hay dotación presupuestaria para construir el Aulario Universitario? Esto tiene todo el aspecto de reproducir lo ocurrido con el Hospital. Peor, porque las incógnitas se multiplican. Si la Generalitat cuenta con menos dinero que el año pasado porque su deuda es mayor, deberá priorizar el gasto y la inversión. El gasto incluye sueldos de funcionarios y contratados y obligaciones con proveedores de material y de servicios. No conozco las inversiones previstas, pero quizás Ontinyent necesite más el hospital que el aulario. Es fácil pensar que la matrícula se encarezca por falta de subvenciones y que las becas disminuyan en número y cuantía por lo mismo, dificultades en el camino para lograr que las aulas se llenen.

Hospital y Aulario se parecen como dos gotas de agua. Como en el caso del Hospital, los políticos han vuelto a darnos la de arena anunciando la  construcción de un Aulario Universitario. Desde que la cal se ha sustituido por hormigón deben pensar que la cal solo sirve para blanquear. Nuestros representantes deben atenerse a la cruda realidad de que no hay suficiente dinero para deslizarse por la refinada holgazanería o el “dolce far niente” del estado del bienestar. Seguro que las próximas elecciones municipales nos prometen el Hospital Universitario. Al tiempo.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Las malas decisiones políticas traen malas consecuencias económicas

El arte de la Economía consiste en considerar no los efectos inmediatos, sino los que se producirán a largo plazo por cualquier acto o medida política; en calcular las repercusiones de tal política, no sobre un grupo, sino sobre todos los sectores. (Henry Hazlitt)
Participé este puente pasado en una tertulia con unos amigos, dos de ellos sudamericanos, que nos culpaban a los españoles de ser los que más paro creamos en el mundo, implicando sobre todo a los empresarios porque no eran capaces de contratar trabajo y ser los causantes del desempleo.
La opinión pública española está cabreada porque España, dice, ha perdido soberanía porque la Unión Europea nos impone medidas contra la voluntad del gobierno, medidas por otra parte que no han servido para crear el empleo deseado y han aumentado el gasto del Estado.
El gobierno de España insiste en que cumplirá los objetivos de crecimiento del PIB (1,3 %) y de contención del déficit público en el 6 % del PIB.
En torno a estas tres premisas surge un pensamiento único e interesado, basado en el manejo de las medias verdades con el fin de dirigir la opinión del pueblo hacia posiciones políticas que den ventaja a quiénes las formulan. Son como bombas de humo lanzadas a la muchedumbre para confundirla y dispersarla de la verdadera realidad. El argumento es el que manejan los generales ante la batalla: divide y vencerás.
Lo inmediato es ver que hay mucho paro, que lo han creado los empresarios, que nos han impuesto medidas económicas desde fuera contra nuestra soberana manera de actuar, que se están aumentando los fondos para rescatar economías débiles, o que España tiene un sistema financiero campeón. Pero lo real es que todas estas falacias que se cuentan y nos cuentan han llegado después de tomar medidas inadecuadas, o no tomarlas porque nos decían que no eran necesarias, y no querer saber nada de las consecuencias que pueden suceder mañana.
Aumento de impuestos, baja productividad laboral debido a los altos costes sociales, permitir a los bancos dar más dinero a empresas y familias que lo que sus activos les permitían, regular los tipos de interés bancario, obligar a bancos y cajas a comprar deuda soberana, consentir a cajas de ahorro la entrada en el mercado financiero con la única exigencia de cuadrar el balance, etc. Esas medidas han demostrado no ser las adecuadas cuando se aprobaron, aunque les dieran una buena mano de pintura para justificarlas.
Los malos políticos y los malos economistas nos hacen ver las consecuencias de las acciones inmediatas sobre la Economía, no nos dicen las consecuencias futuras. Hoy es el mañana que el mal economista de ayer nos concitaba a despreciar.

sábado, 22 de octubre de 2011

100 DIAS DEL NUEVO EQUIPO DE GOBIERNO

Ya se sabe que en democracia 100 son los días que se concede a los que empiezan a gobernar para que se sitúen y puedan echar a andar sus proyectos. Así los gobernados podemos hacernos una idea de por dónde pueden ir los tiros. Cumplo con la tradición de los 100 días de gracia y antes que nada digo una vez más que yo me represento “única y exclusivamente a mí mismo” y que ni soy, ni trato de ser, portavoz ni vocero de nadie; ejerzo sencillamente mi derecho a la libertad de expresión con respeto, pero alto y claro.
Empezaré por felicitarles por el cambio que Vds. han hecho en las formas, en las maneras y en el trato con los ciudadanos. Habrán hecho unas cosas mal y otras bien pero gracias por no tenerles que aguantar todo el dia en nuestra mesa, diciéndonos cuantas cosas hacen y que bien las hacen: gracias. Vds. han rebajado el tono de crispación innecesario en el que estábamos instalados en los últimos años y eso, yo al menos también se lo agradezco y sepan que en general las personas que se les acercan a pedirles cualquier cosa, salen más que satisfechas del trato que reciben. Habrán conseguido o no lo que pretendían, pero se sienten bien tratados y ciudadanos de primera y otra cosa muy importante: todos perecemos iguales delante de Vds.. Gracias y felicidades.
También felicidades por su valiente decisión en cuanto al cierre de TVO. Ciertamente un gasto prescindible a todas luces, sirviese a quien sirviese; no están los tiempos para gastos innecesarios. Aquí Vds. han demostrado que quieren cuidar el bolsillo de los contribuyentes. Como es lógico no todos piensan igual, especialmente aquellos a los que les han tocado el bolsillo, pero tranquilos que el tiempo pasa y no hay ni un bien ni un mal que 100 años dure y TVO no era necesaria y podremos vivir sin ella. Por otra parte hay televisiones privadas que seguro que por su interés y profesionalidad harán perfectamente bien su trabajo y tendrán contentos a sus telespectadores, no son necesarias las televisiones públicas ni subvencionadas para nada, más allá de las estatales.
Pero ojo sigan con la misma austeridad en todo, no solamente en unas cosas y no en otras, no se me vayan ahora a pasar dando subvenciones a diestro y siniestro para tener votos cautivos y sobre todo, mantengan una línea de conducta regular, no hagan como nuestro actual presidente del gobierno, que empezó su mandato sacando las tropas españolas de Irak a toda prisa y en su último mes de gobernanza ha roto la virginidad de la Constitución “intocable para otras cosas” en una cena del tres al cuarto con cuatro amígueles y algún interesado. Además ha aprobado para Rota el despliegue del escudo anti-misiles de la OTAN. Por cierto, en mi opinión dos buenas decisiones, no en las formas, pero si en el fondo.
En lo que no estoy en absoluto de acuerdo con Vds. es en el pago que a través de un nuevo crédito que pagaremos los ciudadanos vía impuestos, para resolver la patata caliente heredada de las famosas “butacas del Echegaray” que debería haber pagado el “Plan Confianza”, o mejor dicho el “Plan Desconfianza”. Había otras muchas formas de arreglar la deuda, pero para algunas cosas el talante y las formas por las que les he felicitado al principio no sirven, hay que utilizar otros métodos menos políticos pero más eficaces. Me dicen que el pasado viernes 7 de Octubre recibieron una transferencia de la Generalidad de 100.000.- € a cuenta de esa deuda De ser así felicidades y a seguir peleando por el resto.
Señores gobernantes: recordaran Vds. perfectamente que en el discurso de toma de posesión del Sr. Alcalde dijo, como por otra parte dicen todos los políticos: “que gobernaría para todos los ciudadanos” y yo le creí porque sinceramente creo que es Vd. una excelente persona y gente de palabra, pero hoy he visto algo que me ha hecho cambiar el articulo de cabo a rabo. Verá:
Yo creo que la llamada Casa del Pueblo para unos y Ayuntamiento para otros (me refiero al edificio y sus instalaciones), es ciertamente la casa de todos, excepto cuando la corporación la presida Bildu o sus afines. La fachada del Ayuntamiento no puede ser partidista, y Vds. En el balcón principal, desde donde el Sr. Alcalde representa a todos los ciudadanos cuando sale a proclamar cualquier acontecimiento, lo han cubierto con una pancarta que representa únicamente a “una parte”, por cierto muy minoritaria, digan ellos lo que digan, pero tampoco si fuera mayoritaria me parecería bien, el Ayuntamiento o Casa del Pueblo es de todos, no de unos cuantos.
Vds. saben perfectamente que eso no es libertad de expresión, eso es abuso de poder, o miedo en otros casos, y les repito que la fachada del Ayuntamiento es de todos, y la libertad de expresión se pueda ejercer perfectamente en cualquier otra parte, no precisamente en “La Casa del Pueblo”, de todos, que es como les gusta llamar a Vds., los del PSOE, al Ayuntamiento. Así que por favor, un poco mas de respeto hacia los que no “dicen” nada nunca, ni se dedican a presionan a los demás. Por mí no se preocupen porque yo sí lo digo. Y no olvide Sr. Alcalde que Vd. puede gobernar de acuerdo con sus ideas y se lo respetaremos. Lo criticaremos, pero le respetaremos. Pero hay cosas que no tienen que ver con las ideas y si con las buenas maneras, con la convivencia, y con el respeto a las ideas de los demás, y Vd. prometió que gobernaría para todos.
Me despediré recordándoles que no me he olvidado del famoso y poco afortunado documento “ACORD PER A UN GOVERN A L’AJUNTAMENT ONTINYET”, pero ciertamente 100 días son muy pocos para la cantidad de veces que el documento dice entre la pagina 5 y la 11, que es la última, “Exigirem o Crearem o Potenciarem” esta o aquella cosa, porque seguro que en los 100 días transcurridos no habrán tenido tiempo ni de revisarlo, y entre viaje a Valencia y Madrid para pedir ayuda, ya se habrán dado cuenta de cuál es la realidad del momento, así que no pierdan la confianza y perseveren que pueden conseguir otros 100.000.- € o más, pero seguro que no serán suficientes para la cantidad de problemas y de asuntos que han de resolver. Ojalá me equivoque.
Paco Santonja
www.postdatum.blogspot.com

viernes, 9 de septiembre de 2011

¡¡ QUE VARA TAN DISTINTA DE MEDIR !!

Empezaré diciendo que soy Católico mal-practicante, como creo que lo son actualmente la mayoría de españoles, en mi comentario de hoy me referiré exclusivamente a la reciente visita de Benedicto XVI a Madrid con motivo de la celebración de las JMJ (Jornadas Mundiales de las Juventudes Católicas) durante algo más de 3 días .

Mi comentario viene a cuento de las “radicales y violentas contramanifestaciones” que se han organizado protestando por la presencia del Papa en Madrid, y pidiendo explicaciones a las distintas administraciones de los gastos y de las molestias que la visita de Benedicto XVI y las Jornadas en si han ocasionado.

Más allá de que estoy absolutamente convencido de la rentabilidad económica de la visita Papal y de las Jornadas, midiendo ambas con criterios de lo que hoy se llama “poner una ciudad - en este caso Madrid - en el mundo”, potenciando al máximo la visualización de sus atractivos turísticos para así poder generar la mayor riqueza posible para Madrid y España, teniendo en cuenta además que somos la 3ª o 4ª potencia mundial en turismo, y que necesitamos llamar al máximo la atención en todo el mundo para que nos visiten cuantos más turistas mejor.

No soy capaz de entender como una minoría de gentes se dedican a perturbar la tranquilidad de más de un millón de personas correctísimas, venidas de todo el mundo a proclamar sus convicciones religiosas de manera absolutamente civilizada, respetuosa y educada.

Díganme por favor señores manifestantes quien en el mundo es capaz de reunir durante tres días y medio cerca de un millón y pico de personas para que un señor que lidera una Iglesia con más de 2.000 años de antigüedad, le diga al mundo entero la necesidad urgente que tenemos de tender la mano a los demás, de lo imprescindible de una sociedad mejor y más justa, de la importancia de recuperar una sociedad más comprometida, respetuosa, y solidaria que la que tenemos, de la injusticia del paro, de cómo poder ayudar al prójimo, etc. etc., de lo que en definitiva Vds., señores manifestantes, saben bien poco.

Su poder de convocatoria no va más allá de medias docenas de amigos que se creen saberlo todo y que se consideran unos iluminados - no precisamente por sus títulos universitarios, ni por los libros que han escrito -, y claro a falta de mayor notoriedad no tienen Vds. mas remedio que hacer lo imposible para manifestarse, enfrentarse a la policía y provocarla, y que un amigo suyo grabe un video con los momentos más violentos, si es posible con sangre mejor, para colgarlo inmediatamente en You Tube y hacer que todo el mundo crea que la policía “democrática”, y no Vds., es la violenta – algunos policías a veces se pasan cierto, pero nadie es perfecto -, y así Vds. con estos videos recién tomados y unas fotos bien preparadas, y con el apoyo de determinados medios, cada vez menos, Vds. queden como las víctimas de la falta de libertad de expresión, y los televidentes lleguen a creer que fue realmente así como ocurrió en la realidad. Pues no queridos, de no ser por las situaciones que Vds. fabrican intencionadamente en sus manifestaciones no saldrían ni en los periódicos del dia siguiente.

¿En qué les molestaban el Papa y sus seguidores?, quieren saberlo, yo se lo diré, en que ellos son infinitamente más tolerantes, mas demócratas, y más educados que Vds., que ellos y muchísimos de nosotros somos capaces de aceptar, con mejor o peor gana, sus permanentes manifestaciones, pancartas, pintadas y chabacanerías con las que nos presionan continuamente, con el único objetivo inconfesable de imponernos su modelo de vida y de sociedad, pero sepan que no van a conseguirlo, sencillamente porque nosotros somos mejores que Vds., tenemos la razón, y somos mayoría.

¿Porque no salen a la calle a protestar y a preguntar quién paga los gastos y sufre las molestias cuando Sevilla, Barcelona, Madrid, y otras ciudad (Valencia casi nunca) organizan campeonatos mundiales o europeos de Futbol, Natación, Baloncesto, Atletismo, Petanca, Gimnasia, u otros mil acontecimientos más?. No, entonces no salen de sus casas y se quedan viendo en la caja tonta de la televisión el espectáculo que les si les gusta, sin preguntarse ni una sola vez quien paga aquella fiesta, ni cuanto le cuesta a TVE retransmitir todo aquello. Tampoco se preguntan, precisamente en Madrid, cuánto nos está costando preparar un proyecto, dos, y hasta tres veces, para conseguir que Madrid sea ciudad Olímpica, y ya con muchas de las infraestructuras terminadas, no sé si pagadas, pero si terminadas y sin prácticamente ningún uso. Desafortunadamente hasta hoy, y por lo que se ve también la próxima vez, con poco éxito y mucho gasto, y Vds. se callan.

¿Como es posible que no se hagan Vds. las mimas preguntas que se hacen con el Papa y “no” salgan a las calles a protestar airadamente cuando “todos los años, todos”, -no una vez cada muchos como ha sido el caso del Papa en Madrid-, se celebra en las principales calles de muchísimas ciudades de España, “el dia del orgullo gay y lesbiano”, y ven en plena calle como una serie de señores nos enseñan sus brillantes cuerpos o flácidos culos, y se besan apasionadamente en la boca unos con otros sin importarles si son o no pareja, ni quien les está mirando, mientras unas señoras enseñan sus tetas y sus labios gruesos todo ello bien relleno de silicona y a punto de reventar, y muchas otras presumen de sus grandes colgajos en sus ridículas barrigas, y mueven sus cuerpos a ritmo de samba proclamando a los cuatro vientos su orgullo gay y su lesbianismo?. ¿Y Vds. no hacen ninguna manifestación de protesta, ni se pregunten quien paga todo aquello, ni cuantos servicios municipales requiere tantas manifestaciones?.

Mientras nosotros nos morimos de vergüenza, pero en silencio, aceptando, nos guste o no, el decadente espectáculo que se nos ofrece, y no se nos acurre manifestarnos para que nos expliquen quien paga la ocupación de esas calles, la organización, la policía, los equipos de limpieza, las luces, etc.

Para los que hayan puesto el grito en el cielo, me apresuraré a decir que por supuesto que respeto y acepto la inclinación sexual de cada cual, faltaría más, no, en ningún momento me he referido a decisiones personales que todo el mundo tiene derecho a tomar en el sentido que quiera.

Lo que si me gustaría dejar claro es que los intolerantes con el Papa y con muchas más cosas son Vds., los de siempre, y que los tolerantes somos el resto de los ciudadanos que les aguantamos cada dia sus manifestaciones, sus pancartas, y toda una colección de vulgaridades, probablemente muchas de ellas subvencionadas, con las que permanentemente nos obsequian.

Por cierto no vi ninguna pancarta, en ninguna de las manifestaciones, que dijese algo así como “GRACIAS CARITAS”, o cualquier otra alusión de agradecimiento a las muchísimas organizaciones que sin ánimo de lucro gestiona con éxito la Iglesia Católica, aunque a Vds. les gustaría que no fuese así.

Paco Santonja Llinares
www.postdatum.blogspot.com
postdatum2011@gmail.com

jueves, 25 de agosto de 2011

Endeudarse es un error

Es evidente que las ideas que uno es capaz de hacer suyas para luego comentarlas o escribirlas, son producto, por una parte de lo que uno es capaz de leer en libros, prensa, etc., o de las conclusiones a las que uno llega a través de sus reflexiones personales. Así que los pocos que me puedan leer hoy o en el futuro, que sepan que ni soy un intelectual, ni un filosofo, ni tan siquiera una persona especialmente culta, sí alguien relativamente informado, curioso por saber siempre, ávido lector de casi todo lo que llega a sus manos, y sobre todo critico. Seguramente cualquier dia Vds. se encontraran con una TV o un Periódico que les dirá cosas iguales o parecidas a las que yo digo, porque al fin y al cabo el mundo se divide en dos, los que dicen una cosa, y los que dicen la contraria, lo difícil es saber cuál de las dos es la buena.
De un tiempo a esta parte nos han hablado tanto de economía, de sistemas financieros, de crisis, de empresas de rating, de “mercados” etc. que a la fuerza hemos tenido que aprender con cursos intensivos quien fue Kaynes (1883-1946), o quienes son Krugman, Guillermo de la Dehesa, Xavier Sala i Martin, y otros muchos más Nobeles o no, que escriben cada dia sobre economía, unos con más razón que otros, pero todos dándonos su opinión sobre el problema y proponiéndonos sus soluciones.
Si a esto unimos que los políticos en general, tertulianos, chiquilicuatres, y un largo etc., entre el que me podría incluir, hablamos con absoluta seguridad de mercados, agencias, sistemas financieros, etc., como si no hubiésemos hecho otra cosas en toda la vida, llega un momento en que uno no sabe ya con que quedarse, y mientras el pueblo llano que sufre más que nadie la crisis anda desorientado sin saber a quién creer.
Mi reflexión sobre la situación actual es humilde, de ir por casa, pero fácil de entender, verán:
Desde siempre se ha considerado a las personas, familias, o entidades endeudadas, que lo eran por haber administrado inadecuadamente sus ingresos, y se consideraba gentes de honor a aquellos que saldaban sus deuda; cosa que podían hacer de tres formas diferentes: vendiendo activos, reduciendo sus gastos, trabajando más, o mediante una mezcla de las tres cosas.
Lo mismo se creía de las instituciones financieras, los bancos nacieron cuando los orfebres de oro y plata empezaron a aceptar depósitos para su custodia a cambio de una pequeña cantidad. Cuando pasaron a ser entidades crediticias, su regla más antigua consistía en mantener reservas líquidas equivalentes a prácticamente el 100% de sus depósitos. Los banqueros, de esta manera, evitaban verse sin fondos en el hipotético caso de que sus clientes retiraran de golpe su dinero. Para nada acudían al endeudamiento masivo (ahora se llama apalancamiento). Desde luego nada que ver con las coberturas que se exigen en los recientes y actuales “test de stress” de los Bancos y Cajas, ni con los conocidos como Basilea II y III, todo ellos dificilísimos de entender y muchísimo más de explicar, así que mejor quedarnos con lo que nos dicen, aunque no nos lo acabemos de creer del todo.
Nuestros abuelos sabían perfectamente que un país, una ciudad, o una tribu era rica, bien porque tenía recursos naturales (materias primas, minas, petróleo), o porque trabajaban produciendo y comerciando con otros pueblos o países (como el Ontinyent de antes).
Pero esas buenas prácticas desgraciadamente hace tiempo que ya desaparecieron y fueron sustituidas por nuevas teorías económicas a las que los políticos y mas gentes se apuntaron rápidamente, y que consistían sencillamente en endeudarse hasta las cejas, para así tratar de aparentar que estaban produciendo riqueza o bienestar para los ciudadanos, cuando lo que estaban haciendo era arruinar el futuro de los mismos.
Cuando mas deuda peor futuro, porque lo más negativo que puede hacer un político es endeudar excesivamente aquello que se le ha encomendado administrar, la deuda moderada no es mala necesariamente, pero con la deuda excesiva, lo que se está haciendo es diferir en el tiempo el pago de los impuestos que realmente corresponderían en ese momento a la calidad de vida y de servicios que ciertamente se están prestando; con lo que es fácil concluir que se está viviendo por encima de las posibilidades reales del momento, y a la vez robándoles el futuro a los que nos sucederán.
Con el endeudamiento excesivo el político le oculta al ciudadano el verdadero debate sobre los impuestos que realmente tendrían que estar pagándole al Estado, y se le engaña haciéndole ver que es “relativamente rico” porque disfruta de unos bienes y servicios que no tendrían a tenor de los impuestos que realmente está pagando, ni por la riqueza que colectivamente está generando.
Se puede dar la paradoja de que un gobernante decida bajar los impuestos para ganar unas elecciones creando un efecto riqueza entre los ciudadanos, para lo cual tendrá que aumentar el endeudamiento (recuérdense las obras publicas que se realizan siempre antes de unas elecciones), cuando es claro que lo que realmente está haciendo dicho político es aumentar el endeudamiento, lo que en la práctica se traduce en una subida de la presión fiscal para el futuro.
Claro, los políticos lo tienen fácil, acuden a la Caja de Ahorros más próxima, que generalmente es de su signo político, obtienen el dinero, y pelota a seguir, para ellos o para el que venga, y si no que se lo pregunten a la CAM (Caja de Ahorros del Mediterráneo) de rabiosa y desgraciada actualidad.
Con el endeudamiento fácil y excesivo de los países, las comunidades, y de los pueblos, y porque no decirlo “con la colaboración y la ligereza de los ciudadanos”, los políticos especialmente, y las instituciones financieras nos han llevado, siempre desde mi punto de vista, al callejón sin salida en que nos encontramos, y del que tardaremos más de una generación en salir.
Paco Santonja Llinares
www.postdatum.blogspot.com
postdatum2011@gmail.com