viernes, 16 de diciembre de 2011

La Fontana y el monte de utilidad pública


Leo en El Periodic d’Ontinyent “Renuncia la empresa que iba a gestionar nuestras sierras ante el peligro de quedar en manos privadas”. Al parecer hubo una reunión entre la Sociedad de Cazadores La Fontana y la empresa Gama Medioambiente a quien la Consellería de Medi Ambient adjudicaba la gestión de los recursos cinegéticos mediante subasta pública. Remarca El Periodic que “tras la presión por parte de diferentes colectivos, rechazan la gestión”.
En el pensamiento de personas con intereses espurios, la propiedad privada es atacada con argumentos interesados, cicateros y falsos. Nadie duda que en casa de cada uno el cuidado, la limpieza, el orden son ejemplares, que el mantenimiento de la casa para hacerla perdurable es uno de los cuidados del dueño o arrendatario.
La coacción a través del uso de la palabra y la posterior amenaza son maneras impropias del ser humano, tipificadas en el código penal como delitos contra la seguridad e integridad física de una persona o contra su propiedad. Es una manera absolutamente inaceptable por la sociedad para hacer cambiar de opinión a la persona agredida. Pues de la intimidación y del chantaje se jacta el Secretari de La Fontana con estas palabras: “En la reunión amenazamos con una gran manifestación en Ontinyent para mostrar el rechazo de la ciudadanía a dicha medida (arrendar los montes para explotación cinegética), ya que entendemos que los montes de Ontinyent no pueden ser enajenados”. No entiendo por qué nuestros montes no puedan ser gestionados por una empresa privada si hay claros ejemplos de mejora la esa actividad, limpieza, cuidados y recomendaciones para cazadores así como para los que nos valemos del monte para actividades lúdicas. Esta persona toma posesión del pensar de todos los ontinyentins y, elevándose sobre nuestras intenciones, nos saca a la calle para protestar por algo que al Secretari le molesta.
Una sarta de falsedades para intimidar al ciudadano de a pié remata la entrevista: “hemos perdido algo tan importante como poder pasear por nuestras sierras con total naturalidad o ir a buscar pebrassos” y “los montes se convertirán en lugar público y nunca más nos pasará lo que acaba de suceder”. Vamos, que el Secretari no ha pisado un lugar privado para su actividad lúdica. Me parece bien que quiera ceder todos sus bienes al Estado, pero que no nos obligue a los demás a seguir sus pasos, porque en contra de su pensamiento yo pienso que la propiedad es el principio de nuestra libertad. Junto al libre contrato entre las partes, nuestra seguridad y la de nuestra propiedad y sobre todo la vida son los derechos fundamentales sobre los que se asienta nuestra cultura, la occidental, la del libre mercado, tantas veces denostada.
La Fontana hizo valer su posición dominante sobre Gama Medioambiente con amenazas y  métodos violentos, impropios de nuestra sociedad. Las sierras seguirán gestionándose por la Fontana para usos cinegéticos, pero lo cierto es que en estos montes de titularidad pública la caza destaca por su ausencia. La caza también necesita sus preparativos para su gestación y mantenimiento. Por otra parte la tradición pública de los montes ha socavado la biodiversidad de nuestro ecosistema con incendios, unos perversos, otros fortuitos. Sería bueno que igual que sucede en otras actividades, las sierras cambiaran su titularidad para comprobar cuál es el resultado.

viernes, 2 de diciembre de 2011

¡Bou a la Vila!


No suenan clarines. Un chupinazo revive almas dormidas. Carreras, saltos, cualquier ejercicio vale para calentar. Dominio absoluto de la adrenalina.

En la panza de la Plaza de Baix y en los altos del Porxet, gritos y exclamaciones delatan nervios. Pero los mozos han tomado posiciones. Unos, los menos, en los toriles del Camí dels Carros, la eixida del bou. Otros bajo la hornacina de la Mare de Deu d’Agres, justo en la revuelta que da entrada al Pont Vell. Los más, saliendo de las carpas hidroalcohólicas ya de vuelta del toro camino de los corrales.

Los toristas esperan apretados tras un árbol cualquiera del Camí, como los toreros en el burladero de la plaza, para ver la mejor instantánea del bou en su salida. Allí se empieza a adivinar las cualidades del toro, su casta, su aspereza, su mansedumbre, su bravura. Es mal lugar para las carreras, el astado tiene todas las ventajas, se prefiere la observación, el desplazamiento transversal y estar preparado para el quiebro.

Pasado el morlaco y donde el Camí rompe hacia la izquierda frente al Hort del Botecari comienzan las carreras, las más bellas sin duda las del Pont Vell, como lo es luego la entrada a la Plaza del Ayuntamiento (aquella Plaza Mayor) por el Porxet. En esos lugares los mozos ejecutan lances taurinos muy diversos y precisos en sus reglas. Son artistas desconocidos para quien su mayor ambición consiste en correr bien los toros. Suelen actuar en cuadrilla de la cual emerge una persona en un toro y en el siguiente otra. Se hacen quites unos a otros y buscan la carrera conjunta delante de la cara del toro cuando su casta y bravura lo permite.

Lancear sin capote, con el toro en jurisdicción y romperle el viaje cuando el astado humilla, no perder nunca la cara al toro para improvisar una salida airosa, llevar al cornúpeta fuera de su querencia, hacia el centro de la calle si es manso, guardar la distancia si es de condición brava, no contemplarlo si es de indomable fiereza. Todo eso y muchas cosas más componen la lidia de los toros fuera de plaza, y también en la carrera el mozo en plenitud técnica es capaz de desarrollar arte, como en pintura, con la diferencia que el pintor, a veces, se aparta del cuadro, reflexiona y rectifica y en el toreo no hay tiempo para contemplar, se está con el cuerpo y con el alma y del riesgo surge lo espontáneo, el plumazo, la exclamación, un trazo y la imagen indescifrable retenida para siempre en las circunvalaciones cerebrales más profundas.

Todo esto sin la cuerda, la soga que anuda la cuerna y se prolonga hacia el cuello en el intento de apagar el último suspiro. Ahogado el peligro, hurtamos el riesgo y el arte se emborrona.

¿Por qué la cuerda? Entiendo que tenía su sentido como medida de seguridad para las personas que no corrían el bou, en los años que se daba la vuelta al pueblo sin cerrar calles y plazas como hoy. Desde hace treinta y dos años el recinto del toro se cierra con lo cual no hay riesgo para los no aficionados. Embolar y ensogar al toro ofrece seguridad para el que corre, pero pierde frescura, espontaneidad, esfuerzo por mejorar la técnica y se aleja del espectáculo. Estoy convencido que el bou embolat, sin soga, ganaría con el tiempo nombre, fama y atractivo.

El toro es el mito que hace posible el ritual y el hombre celebra en su presencia. El respeto al rito surge del mismo animal y de las acciones que el hombre ejercita. No existe el oráculo, ni pitonisas ni sacerdotes, solo existe el valor, el cara a cara ante la res, unos segundos de gloria.

Lo que se ve es otra cosa: carreras apagadas por la infidelidad de los que atrapan la cuerda, desconfianza del mozo hacia la masa que se desplaza, estirones ensogados para agasajar compromisos, agotamiento e “indefensión” del astado, mucho tiempo sobre el asfalto y bastante aburrimiento en el tendido. Ahí quedó el bou en Ontinyent, mucha fiesta y poca enjundia.

- Bé, demà correm, quedem en els corrals i farem la eixida del primer.
- A la una i mitja, cassola en morro.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Como dos gotas de agua


En mí pasado universitario, 5 años en la Universidad de Granada, asistí en dos ocasiones al acto de apertura de curso en el Aula Magna. El acto era de extraordinaria belleza, en el que confluía el ritual del desfile de catedráticos de las Facultades vestidos con su toga negra y los colores de la muceta y el birrete distintos según la carrera del docente, la lección magistral o conferencia inaugural del curso expuesta con magisterio por el catedrático de turno y concluía con el canto del himno universitario Gaudeamus por el coro de la Universidad.

No quise dejar pasar la oportunidad de asistir al acto de apertura del curso académico en el Campus de Ontinyent de la Universidad de Valencia el pasado día 8 de Noviembre, con el atractivo añadido de la conferencia inaugural a cargo del periodista Fernando Delgado y el título “La crisis y la mala educación”. Creo que fue un acontecimiento digno y sobrio merecedor del título acto académico. Tampoco hubo atisbo de promover un acto político en las formas, lo cual agradezco, aunque no así en las intervenciones del alcalde y del presidente de Caixa Ontinyent, muy sutiles, quizás efectistas, que allí hicieron acto de presencia: los modelos del pensamiento contemporáneo están en crisis, los que deben mostrarnos el camino no lo encuentran, el futuro es nuestro, el único accionista de la Caixa es la sociedad, revisar el modelo económico y productivo, día histórico en el camino, etc, etc, etc. En la jerga cotidiana podemos decir que allí se anunció a bombo y platillo la cesión del uso del Colegio Luis Vives a la Universidad y construir un nuevo aulario que amplíe las instalaciones. La prudencia vino de la mano del Rector Esteban Morcillo al reconocer que la dificultad económica pueda ser el freno o impedimento a la buena disposición.

Con más pompa se anunció la construcción, hace cuatro años, de un Hospital comarcal, por supuesto en Ontinyent, en plena campaña de las municipales y, como en esta ocasión, los medios de comunicación han hecho de impecable caja de resonancia.
Los fondos eran de la Generalitat y fue un buen aliciente para la campaña. También los fondos para construir el aulario de la Universidad son de la Generalitat. Como en la promesa del hospital, se ha cedido los terrenos para construir el aulario, para el que también se ha solicitado la licencia de obras, igual que se solicitó para construir el hospital.

Pero ¿de qué fondos estamos hablando? Hace cuatro años los políticos no quisieron reconocer la crisis que se nos venía encima. Entonces, sin  dotación presupuestaria se anunció el hospital. La presión de la alcaldesa no tuvo sus frutos porque cuando el gobierno de la Generalitat quiso asignar fondos para la construcción del hospital fue demasiado tarde: la deuda contraída por la Generalitat nos hipotecaba a los valencianos para varios años. Hace un año supimos que el Hospital Comarcal no se construiría. Y la economía ha empeorado.

¿Hay dotación presupuestaria para construir el Aulario Universitario? Esto tiene todo el aspecto de reproducir lo ocurrido con el Hospital. Peor, porque las incógnitas se multiplican. Si la Generalitat cuenta con menos dinero que el año pasado porque su deuda es mayor, deberá priorizar el gasto y la inversión. El gasto incluye sueldos de funcionarios y contratados y obligaciones con proveedores de material y de servicios. No conozco las inversiones previstas, pero quizás Ontinyent necesite más el hospital que el aulario. Es fácil pensar que la matrícula se encarezca por falta de subvenciones y que las becas disminuyan en número y cuantía por lo mismo, dificultades en el camino para lograr que las aulas se llenen.

Hospital y Aulario se parecen como dos gotas de agua. Como en el caso del Hospital, los políticos han vuelto a darnos la de arena anunciando la  construcción de un Aulario Universitario. Desde que la cal se ha sustituido por hormigón deben pensar que la cal solo sirve para blanquear. Nuestros representantes deben atenerse a la cruda realidad de que no hay suficiente dinero para deslizarse por la refinada holgazanería o el “dolce far niente” del estado del bienestar. Seguro que las próximas elecciones municipales nos prometen el Hospital Universitario. Al tiempo.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Las malas decisiones políticas traen malas consecuencias económicas

El arte de la Economía consiste en considerar no los efectos inmediatos, sino los que se producirán a largo plazo por cualquier acto o medida política; en calcular las repercusiones de tal política, no sobre un grupo, sino sobre todos los sectores. (Henry Hazlitt)
Participé este puente pasado en una tertulia con unos amigos, dos de ellos sudamericanos, que nos culpaban a los españoles de ser los que más paro creamos en el mundo, implicando sobre todo a los empresarios porque no eran capaces de contratar trabajo y ser los causantes del desempleo.
La opinión pública española está cabreada porque España, dice, ha perdido soberanía porque la Unión Europea nos impone medidas contra la voluntad del gobierno, medidas por otra parte que no han servido para crear el empleo deseado y han aumentado el gasto del Estado.
El gobierno de España insiste en que cumplirá los objetivos de crecimiento del PIB (1,3 %) y de contención del déficit público en el 6 % del PIB.
En torno a estas tres premisas surge un pensamiento único e interesado, basado en el manejo de las medias verdades con el fin de dirigir la opinión del pueblo hacia posiciones políticas que den ventaja a quiénes las formulan. Son como bombas de humo lanzadas a la muchedumbre para confundirla y dispersarla de la verdadera realidad. El argumento es el que manejan los generales ante la batalla: divide y vencerás.
Lo inmediato es ver que hay mucho paro, que lo han creado los empresarios, que nos han impuesto medidas económicas desde fuera contra nuestra soberana manera de actuar, que se están aumentando los fondos para rescatar economías débiles, o que España tiene un sistema financiero campeón. Pero lo real es que todas estas falacias que se cuentan y nos cuentan han llegado después de tomar medidas inadecuadas, o no tomarlas porque nos decían que no eran necesarias, y no querer saber nada de las consecuencias que pueden suceder mañana.
Aumento de impuestos, baja productividad laboral debido a los altos costes sociales, permitir a los bancos dar más dinero a empresas y familias que lo que sus activos les permitían, regular los tipos de interés bancario, obligar a bancos y cajas a comprar deuda soberana, consentir a cajas de ahorro la entrada en el mercado financiero con la única exigencia de cuadrar el balance, etc. Esas medidas han demostrado no ser las adecuadas cuando se aprobaron, aunque les dieran una buena mano de pintura para justificarlas.
Los malos políticos y los malos economistas nos hacen ver las consecuencias de las acciones inmediatas sobre la Economía, no nos dicen las consecuencias futuras. Hoy es el mañana que el mal economista de ayer nos concitaba a despreciar.

sábado, 22 de octubre de 2011

100 DIAS DEL NUEVO EQUIPO DE GOBIERNO

Ya se sabe que en democracia 100 son los días que se concede a los que empiezan a gobernar para que se sitúen y puedan echar a andar sus proyectos. Así los gobernados podemos hacernos una idea de por dónde pueden ir los tiros. Cumplo con la tradición de los 100 días de gracia y antes que nada digo una vez más que yo me represento “única y exclusivamente a mí mismo” y que ni soy, ni trato de ser, portavoz ni vocero de nadie; ejerzo sencillamente mi derecho a la libertad de expresión con respeto, pero alto y claro.
Empezaré por felicitarles por el cambio que Vds. han hecho en las formas, en las maneras y en el trato con los ciudadanos. Habrán hecho unas cosas mal y otras bien pero gracias por no tenerles que aguantar todo el dia en nuestra mesa, diciéndonos cuantas cosas hacen y que bien las hacen: gracias. Vds. han rebajado el tono de crispación innecesario en el que estábamos instalados en los últimos años y eso, yo al menos también se lo agradezco y sepan que en general las personas que se les acercan a pedirles cualquier cosa, salen más que satisfechas del trato que reciben. Habrán conseguido o no lo que pretendían, pero se sienten bien tratados y ciudadanos de primera y otra cosa muy importante: todos perecemos iguales delante de Vds.. Gracias y felicidades.
También felicidades por su valiente decisión en cuanto al cierre de TVO. Ciertamente un gasto prescindible a todas luces, sirviese a quien sirviese; no están los tiempos para gastos innecesarios. Aquí Vds. han demostrado que quieren cuidar el bolsillo de los contribuyentes. Como es lógico no todos piensan igual, especialmente aquellos a los que les han tocado el bolsillo, pero tranquilos que el tiempo pasa y no hay ni un bien ni un mal que 100 años dure y TVO no era necesaria y podremos vivir sin ella. Por otra parte hay televisiones privadas que seguro que por su interés y profesionalidad harán perfectamente bien su trabajo y tendrán contentos a sus telespectadores, no son necesarias las televisiones públicas ni subvencionadas para nada, más allá de las estatales.
Pero ojo sigan con la misma austeridad en todo, no solamente en unas cosas y no en otras, no se me vayan ahora a pasar dando subvenciones a diestro y siniestro para tener votos cautivos y sobre todo, mantengan una línea de conducta regular, no hagan como nuestro actual presidente del gobierno, que empezó su mandato sacando las tropas españolas de Irak a toda prisa y en su último mes de gobernanza ha roto la virginidad de la Constitución “intocable para otras cosas” en una cena del tres al cuarto con cuatro amígueles y algún interesado. Además ha aprobado para Rota el despliegue del escudo anti-misiles de la OTAN. Por cierto, en mi opinión dos buenas decisiones, no en las formas, pero si en el fondo.
En lo que no estoy en absoluto de acuerdo con Vds. es en el pago que a través de un nuevo crédito que pagaremos los ciudadanos vía impuestos, para resolver la patata caliente heredada de las famosas “butacas del Echegaray” que debería haber pagado el “Plan Confianza”, o mejor dicho el “Plan Desconfianza”. Había otras muchas formas de arreglar la deuda, pero para algunas cosas el talante y las formas por las que les he felicitado al principio no sirven, hay que utilizar otros métodos menos políticos pero más eficaces. Me dicen que el pasado viernes 7 de Octubre recibieron una transferencia de la Generalidad de 100.000.- € a cuenta de esa deuda De ser así felicidades y a seguir peleando por el resto.
Señores gobernantes: recordaran Vds. perfectamente que en el discurso de toma de posesión del Sr. Alcalde dijo, como por otra parte dicen todos los políticos: “que gobernaría para todos los ciudadanos” y yo le creí porque sinceramente creo que es Vd. una excelente persona y gente de palabra, pero hoy he visto algo que me ha hecho cambiar el articulo de cabo a rabo. Verá:
Yo creo que la llamada Casa del Pueblo para unos y Ayuntamiento para otros (me refiero al edificio y sus instalaciones), es ciertamente la casa de todos, excepto cuando la corporación la presida Bildu o sus afines. La fachada del Ayuntamiento no puede ser partidista, y Vds. En el balcón principal, desde donde el Sr. Alcalde representa a todos los ciudadanos cuando sale a proclamar cualquier acontecimiento, lo han cubierto con una pancarta que representa únicamente a “una parte”, por cierto muy minoritaria, digan ellos lo que digan, pero tampoco si fuera mayoritaria me parecería bien, el Ayuntamiento o Casa del Pueblo es de todos, no de unos cuantos.
Vds. saben perfectamente que eso no es libertad de expresión, eso es abuso de poder, o miedo en otros casos, y les repito que la fachada del Ayuntamiento es de todos, y la libertad de expresión se pueda ejercer perfectamente en cualquier otra parte, no precisamente en “La Casa del Pueblo”, de todos, que es como les gusta llamar a Vds., los del PSOE, al Ayuntamiento. Así que por favor, un poco mas de respeto hacia los que no “dicen” nada nunca, ni se dedican a presionan a los demás. Por mí no se preocupen porque yo sí lo digo. Y no olvide Sr. Alcalde que Vd. puede gobernar de acuerdo con sus ideas y se lo respetaremos. Lo criticaremos, pero le respetaremos. Pero hay cosas que no tienen que ver con las ideas y si con las buenas maneras, con la convivencia, y con el respeto a las ideas de los demás, y Vd. prometió que gobernaría para todos.
Me despediré recordándoles que no me he olvidado del famoso y poco afortunado documento “ACORD PER A UN GOVERN A L’AJUNTAMENT ONTINYET”, pero ciertamente 100 días son muy pocos para la cantidad de veces que el documento dice entre la pagina 5 y la 11, que es la última, “Exigirem o Crearem o Potenciarem” esta o aquella cosa, porque seguro que en los 100 días transcurridos no habrán tenido tiempo ni de revisarlo, y entre viaje a Valencia y Madrid para pedir ayuda, ya se habrán dado cuenta de cuál es la realidad del momento, así que no pierdan la confianza y perseveren que pueden conseguir otros 100.000.- € o más, pero seguro que no serán suficientes para la cantidad de problemas y de asuntos que han de resolver. Ojalá me equivoque.
Paco Santonja
www.postdatum.blogspot.com